El cardenal don Francisco Álvarez Martínez recibió sepultura ante la capilla de la Descensión

El cardenal don Francisco Álvarez Martínez recibió sepultura ante la capilla de la Descensión

Toledo, 10 de enero de 2022

El cardenal don Francisco Álvarez Martínez, arzobispo de Toledo entre los años 1995 y 2002, falleció en Madrid, a primeras horas de la mañana del día 5 de enero. La capilla ardiente fue instalada en la capilla de la Inmaculada Concepción del Arzobispado, pasando por ella numerosos sacerdotes y fieles que ofrecieron sus oraciones por su eterno descanso. El Sr. Arzobispo presidió la santa misa de exequias en la catedral primada el día 7. En ella concelebraron los cardenales don Antonio Cañizares, don Ricardo Blázquez, don Juan José Omella y don Carlos Osoro, así como el arzobispo emérito de Toledo, don Braulio Rodríguez Plaza, y los arzobispos de Oviedo y Zaragoza, otros obispos y más de un centenar de sacerdotes de Toledo y de otras diócesis de España.

«Queridos hermanos: con tristeza os comunico que a las 6:45 h. de este miércoles, 5 de enero, en un centro hospitalario de Madrid, y tras una larga enfermedad, ha fallecido el Sr Cardenal don Francisco Álvarez Martínez, arzobispo emérito de Toledo desde el 24 de octubre del año 2002».  Con estas palabras dirigidas a toda la archidiócesis de Toledo, el Sr. Arzobispo comunicaba la muerte del cardenal don Francisco Álvarez Martínez.

En su escrito, el Sr. Arzobispo afirmaba que «al comunicar a todos su fallecimiento, junto a los sentimientos de pesar, nos alienta la esperanza de que el Señor de la Vida, que en este día se manifiesta ante el mundo como Luz de eternidad para todos los pueblos, que ilumina todas nuestras oscuridades, haya acogido su alma con las palabras que Él mismo aseguró dirigir al servidor bueno y fiel: Entra en el gozo de tu Señor». 

Además, don Francisco Cerro, afirmada que «con estas breves líneas quiero invitaros a todos a elevar nuestras oraciones al Señor para que esa esperanza, que alentó a don Francisco a lo largo de toda su vida, se vea colmada con esa plenitud de la Vida, junto a Santa María y toda la asamblea de los que han sido fieles testigos del Resucitado, en la que Él siempre esperó. Encomendemos, pues, su alma al Padre de la Misericordia y Dios de todo consuelo, con la confianza cierta en que las promesas del Señor se cumplirán en todos aquellos que le aman».

Seguidamente, el Sr. Arzobispo recordaba que don Francisco «fue nombrado arzobispo de Toledo el 23 de junio de 1995 y tomó posesión como pastor de la archidiócesis primada el 24 de septiembre de ese mismo año. Era el 118º sucesor de los apóstoles en esta sede, tras el pontificado del cardenal don Marcelo González Martín. Fue creado cardenal de la Santa Iglesia Romana, con el título de Santa María de la Paz en Monte Verde, por el papa san Juan Pablo II, en el consistorio del 21 de febrero de 2001».

El día 7, a las 11 de la mañana dió comienzo la misa de exequias en la catedral primada, presidida por el Sr. Arzobispo, en la que concelebraron los cardenales don Antonio Cañizares, don Ricardo Blázquez, don Juan José Omella y don Carlos Osoro, así como el arzobispo emérito de Toledo, don Braulio Rodríguez Plaza, y los arzobispos de Oviedo y Zaragoza, otros obispos y más de un centenar de sacerdotes. En ella el obispo auxiliar electo, don Francisco César García Magán, dió lectura al mensaje recibido del Papa Francisco, en el que quería recordar «a este abnegado Pastor que, durante años y con fidelidad, entregó su vida al servicio de Dios y de la Iglesia».

«Ofrezco sufragios –añadía el Papa– por el eterno descanso de su alma para que el Señor Jesús le otorgue la corona de gloria que no se marchita».

Al finalizar la santa misa el féretro con los restos mortales de don Francisco recibió sepultura junto a la capilla de la Descensión de la catedral primada. En la sepultura se depositaron también tres urnas con los restos de sus padres y de una hermana que falleció siendo niña.