


En la Capilla de la Descensión, en la parte central de la predela, en el lugar que habría de ocupar el Sagrario, flanqueado por dos bajorelieves que representan a San Miguel y el árbol del Paraíso y otros de la vida de San Ildefonso, encontramos un piedra que pudiera pasar desapercibida: un cilindro de mármol giratorio, donde descubrimos un texto en letra gótica con las palabras de la Consagración y tres escenas: la Anunciación, la Visitación y el Nacimiento de Jesús.