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Hoy en Toledo
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Memoria del Pasado
Piezas más significativas

  • Arca del Santísimo Sacramento [+]

      Los Reyes Católicos, en especial la Reina Isabel, promovieron un profundo sentimiento religioso que en Toledo se va a canalizar sobre todo en la liturgia eucarística. Poco después de morir la Reina, el Cabildo catedralicio, con el beneplácito del Cardenal Cisneros, encarga la realización de la manga del Corpus Christi, la Custodia de Enrique de Arfe y el arca del Santísimo Sacramento. Esta última se crea para depositar la Sagrada Hostia el día del Jueves Santo. El diseño de los relieves historiados corrió a cargo del pintor Juan de Borgoña y fue realizada en 1514 por Pedro de Medina y Diego Vázquez, “sufriendo” diferentes intervenciones posteriores a cargo, entre otros artistas, de Diego Valdivieso en 1597 y Andrés y Vicente Salinas en 1628. Es de plata en su color con detalles en dorado. Se compone de cuatro cuerpos rectangulares decrecientes en altura, todos ellos adornados con apliques dorados en zócalos y entablamentos. En las diversas caras aparecen óvalos y esferas enmarcando en relieve, escenas de la pasión de Cristo y figuras de Santos. En los asientos de cada cuerpo, situadas en los ángulos, pequeñas esculturas de bulto redondo de Santos y personajes del Antiguo Testamento. En el primer y segundo cuerpo, además de las escenas de la Pasión de Cristo, destacan, los escudos del Cardenal Alberto de Austria, el del Cabildo, el del Canónigo Obrero Don Antonio Zapata, las figuras en bulto redondo de Isaías, Ezequiel, David, Amos y varias leyendas alusivas a los cuatro. En el piso tercero, se encuentran los relieves de los cuatro Evangelistas y dos doctores de la Iglesia, San Gregorio Magno y San Jerónimo y en los ángulos, las figuras en bulto redondo de los Evangelistas, esta vez, con sus respectivos símbolos. En el cuarto, están los relieves de San Agustín y San Ambrosio y las figuras de San Ambrosio, San Gregorio Magno, San Agustín y San Jerónimo. Finalmente en el remate superior, la escena del Calvario en bulto redondo, donde las figuras de San Juan y la Virgen flanquean una Cruz alargada con ramas taladas en la que Cristo está crucificado sobre tres clavos.

  • Lignum Crucis [+]

      Fue realizada en Barcelona el año de 1326 según reza la inscripción del pie y donada por el Arzobispo Don Juan (1319-1328) para depositar en ella la reliquia de la Vera Cruz que había pertenecido a Luis IX, Rey de Francia. Se emplea en el ritual de nombramiento del Arzobispo toledano donde se le da a besar. El pie es poli lobulado, adornado en su asiento por cuatro recortes cuadrilobulados sobre los que se fijan cuatro placas en las que tres de ellas contienen un escudo, la cuarta encierra la inscripción anteriormente citada. En los cuatro lóbulos restantes aparecen las figuras ligeramente relevadas del Tetramorfos. El ástil se compone de dos nudos en forma de tambores almenados formados por elementos Góticos .La Cruz es latina, de brazos rectos y terminaciones flordelisadas con cuadrón central donde va aplicada la caja del viril en la que se aloja la reliquia; se trata de una pequeña cruz latina de oro cubierta por vidrios que dejan vislumbrar una tela roja y parte de un papel con la inscripción: “de columna flagellationis”. La reliquia consiste en dos trozos piedra de la columna en la que fue flagelado Cristo. El reverso de la Cruz se acicala con un esmalte central y cuatro placas damasquinadas en los extremos flordelisados.

  • Relicario de la Santa Espina [+]

      Relicario de plata dorada de estilo gótico, realizado en el siglo XV para albergar una de las espinas de la corona de Cristo que había sido donada por el Rey S. Luis de Francia en el S. XIII. El pie es poli lobulado, adornándose cada uno de los lóbulos en su asiento por una figura relevada en forma de lágrima. Astil alargado octogonal de cristal de roca engastado entre guarniciones de plata dorada. El cuerpo superior en forma de templete gótico formado por dos pisos con ventanales apuntados, el inferior acristalado, el superior cegado y adornado por esmaltes casi perdidos. En el inferior, inmerso en un tubo cilíndrico de cristal de roca, se custodia la reliquia de la Santa espina. Remate superior con bola y Cruz.

  • Arca de San Eugenio [+]

      En 1565 se hace público que los restos de San Eugenio, primer Obispo prelado de Toledo, regresan a la Catedral, procedentes de la abadía de Saint Denis, gracias al apoyo e intervención de Felipe II. El cuerpo fue trasladado a Toledo en un arca en mal estado, por eso en 1568 el Cabildo de la Catedral decidió encargar un arca nueva al artífice Francisco Merino, a partir de un diseño de Vergara “el Viejo”. Es un arca de plata en su color con partes doradas, en forma de urna, de tres cuerpos decrecientes en altura, asentados sobre cuatro garras. El escudo en relieve de Felipe II preside el cuerpo inferior en el frente y en el reverso, flanqueado en ambos por escenas cinceladas de la vida de San Eugenio e inscripciones latinas en homenaje al Santo. En el piso superior destaca en su frontal la escena de la entrada de las reliquias de San Eugenio a Toledo y en el reverso, la llegada de un brazo del Santo con el Rey Alfonso VII presidiendo la comitiva; ambas escenas se completan con leyendas alusivas a estos hechos. En cada lateral una figura en bulto redondo, la del izquierdo representa la Caridad, la del derecho, la Fé. Finalmente como remate, un cuerpo tronco piramidal truncado adornado en cada una de sus caras por el relieve de un Santo prelado toledano, apareciendo así, S. Eugenio, S. Eladio, S. Ildefonso y S. Julián.

  • Arca de Santa Leocadia [+]

      Felipe II promovió una especie de rescate de reliquias pertenecientes a Santos de la iglesia española que por distintas causas se encontraban en el extranjero, así el 26 de abril de 1587 llega desde el monasterio de San Ghislen, en la diócesis de Cambray, el cuerpo de Santa Leocadia, Patrona de Toledo. Labrada también por Francisco Merino, quien la entrega en 1593, es de plata en su color con partes doradas. En el primer cuerpo se alternan escenas en relieve de la vida y culto de la Santa con recuadros adornados por artesones y óvalos, separados por medio de grandes “ces” salientes. El cuerpo intermedio también se adorna con “ces”, artesones y varios escudos, como el del Papa Sixto V, el del Rey Felipe II, el del Cabildo catedralicio, el del Cardenal Don Gaspar de Quiroga o los de los Canónigos Obreros D. Juan Bautista Pérez o Don Francisco Monsalve. El cuerpo superior, utilizado como tapa, se escalona en varios pisos decrecientes; en el primero se representan dos figuras simbólicas en bulto redondo, encarnando a la Virginidad y la Inocencia, cualidades propias de la Santa; en el segundo otras dos, personificando al Rey Rescesvinto y a San Ildefonso, el primero sosteniendo el cuchillo con el que cortó el velo de la Santa, el segundo sujetando el trozo de velo cortado; entre ambos una urna dorada rematada por pirámide alargada y bola, adornada por dos inscripciones grabadas: “VIRGO ET MARTYR” y “SANTA LEOCADIA”.

  • Cruz del Cardenal Mendoza [+]

      La pieza, no es propiamente un relicario, fue regalada por el Prelado, el cardenal Mendoza a la Catedral en el S.XV aunque sólo se conserva el astil de esta época; el nudo y la Cruz serían posteriores. El astil podría estar hecho por Lope de Villarreal mientras que el nudo podría haber sido realizado o bien por Diego de Valdivieso, platero en Toledo entre 1564 y 1603, o Lorenzo Márquez, platero en Toledo entre 1575 y 1614. Finalmente la Cruz por Manuel García Reyna, platero en Toledo entre 1746 y 1767. Como curiosidades se dice que esta Cruz acompañó a los Reyes Católicos en la toma de la ciudad de Granada en 1492, además aparece representada en alguno de los tableros de la sillería del Coro de la catedral de Toledo referentes a la toma de Granada e incluso se asemeja al guión del Cardenal Cisneros que puede verse en el fresco de Juan de Borgoña sobre la Toma de Orán, en la Capilla Mozárabe de la Catedral.

      El astil de la pieza es de plata en su color dividido en ocho cañones, con decoración reticulada de rombos, separados por anillos esféricos de plata dorada. Nudo de planta y alzado hexagonal en forma de tambor con placas rectangulares resaltadas en las seis caras y pequeños remates piramidales en su asiento. A continuación gollete cilíndrico y finalmente, la Cruz de doble travesaño horizontal y brazos rectos con remates trilobulados. La superficie de los brazos está labrada en relieve por una profusa decoración compuesta por varias cartelas perfiladas por rocalla además de tornapuntas en “ese”, “ces”, veneras, mascarones y flores.

  • Cruz del Archiduque de Austria [+]

      Fue el guión (Cruz que precede una Procesión) del Cardenal Infante Fernando de Austria (1620- 1641). La Cruz se usaba en Procesión capitular, el 6 de Septiembre de cada año conmemorando el triunfo conseguido por el Cardenal en la batalla de Nordlingen (1634), durante la guerra de los 30 años.

      La pieza está formada por alma de madera revestida por plata dorada, oro y esmaltes.

      Astil dividido en siete cañones adornados por “ces” y rombos picados de lustre y espejos elípticos esmaltados. Cada tramo separado por un anillo cilíndrico con decoración perlada. Nudo en forma de templete de cuatro caras rectangulares flanqueadas por columnillas dóricas adornadas en su tercio inferior por esmaltes. Cada lado del templete cerrado por frontón triangular con pequeños pináculos escurialenses en lo alto. En las caras, una lámina rectangular de oro adornada por una escena cincelada y esmaltada. En ellas se representan, la Imposición de la casulla a S. Ildefonso, S. Juan Bautista y el Cordero de Dios, una mártir portando una palma que podría ser Santa Leocadia y por último un relieve de la Inmaculada Concepción. Cruz de doble travesaño horizontal y brazos rectos con remates semicirculares apoyados sobre pequeños plintos. La superficie de los brazos se adorna por espejos elípticos y placas rectangulares de oro esmaltado con dibujo de “ces” y rombos; los dos cuadrones con placas cuadradas, también esmaltadas, con flor central rodeada de “ces” y elipses.

  • Busto de San Juan Bautista [+]

      La pieza según la marca de platero que la acompaña fue realizada por Diego de Valdivieso en 1585 y tasada en su época en 7333 maravedís.

      Busto asentado sobre una peana de plata en su color de planta octogonal, compuesta por ocho caras en alzado, la frontal y la posterior de mayores dimensiones, adornadas todas, por escenas relevadas de la vida del Santo y separadas por pilares avolutados. Aplicados en la base de la peana, cuatro escudos pertenecientes a D. Pascual de Aragón, donante de la pieza.

      El Santo, cuyo cuerpo es de plata en su color, está representado frontalmente, ataviado con la típica piel de camello y manto adornado por un dibujo grabado de losanjes lanceoladas que encierran tallos vegetales. En el pecho se abre un hueco acristalado perfilado por decoración perlada, que encierra dentro de una ampolla de vidrio, sangre del Santo.

      La cabeza es también de plata, con el rostro encarnado y policromado, pelo largo sinuoso y barba con perilla picuda, ambos policromados. En lo alto nimbo esférico de plata con labor calada. En la cabeza se abre un hueco que contiene un trozo del casco del Santo. Finalmente cabe destacar que las manos también están policromadas y encarnadas. San Juan con la mano izquierda señala al lado contrario, allí observamos una cruz de brazos lisos y como su mano derecha reposa sobre la figura, en plata, del cordero místico.

  • Escultura San Agustín [+]

      Imagen de plata en su color que representa a San Agustín asentado sobre una peana ochavada de lados cóncavos y vértices truncados, apoyada a su vez sobre cuatro garras con faldones intermedios en frontal y reverso. El faldón frontal se adorna por el escudo del donante de la pieza D. Juan de Pimentel y Zúñiga, el segundo con una inscripción grabada alusiva al Santo: “LUX EST MAGNA DOCTORUM”. En los laterales otras dos inscripciones: "SAN AGUSTINUS UT SOL INTER ASTRA PRAEEST" y FAVET FOVET ET ILLUMINAT OMNES".

      Antiguamente la escultura había sido atribuida al artista Virgilio Fanelli, pero las marcas de platero identificadas se asocian con el artífice Juan Antonio Domínguez, platero en Toledo entre 1702 y 1739.

      Es una figura de bulto redondo, de cuerpo entero y frontal, vestido de Pontifical con capa pluvial adornada por grandes hojas, acantos, florones y capillo con un dibujo central recreando un corazón tocado por corona. Representado con barba larga sinuosa, lleva sobre su cabeza la Mitra arzobispal adornada por decoración vegetal. En sus manos sujeta dos de los atributos típicos con los que suele aparecer, en una mano un corazón llameante de cristal de roca y guarnición de plata dorada, atravesado por flechas, en la otra, la maqueta de una Iglesia. El “corazón” encierra en su interior la reliquia del Santo.

  • Brazo de Santa Lucía [+]

      Relicario hecho en plata sobredorada y esmaltada. Es una obra italiana, realizada en Siena en la segunda mitad del siglo XIV cuyos autores son Andreas Petrucci y Iacobus Tondini. Se supone que pudo ser una donación del Cardenal Gil de Albornoz.

      El pie de planta hexagonal presenta pestaña saliente, adornada por una hilera dentada, con seis segmentos lanceolados flordelisados; tres de ellos trilobulados, los restantes de cuatro lados de perfil curvo o cóncavo; zócalo acicalado por una hilera perlada. 
      En el asiento del pie, seis placas de plata cincelada y esmaltada, con escenas de la vida de San Juan Bautista. El pie se altera hábilmente en un cuerpo tronco-piramidal en su inicio, con seis medallones lanceolados, adornados por una hoja trifoliada en su interior y acicalados en su perímetro por bolas; estos medallones enmarcan otros seis segmentos trilobulados esmaltados: tres de ellos en verde con motivos florales dorados; los restantes bajo fondo esmaltado en azul, con el escudo Cardenalicio de Gil de Albornoz (en oro con una banda en sinople).

      A continuación cuerpo poligonal de perfil hexagonal, con una banda central en nielado de fondo azul e inscripción en letras doradas góticas en la que aparecen los nombres de los autores de la pieza: " HOC OPUS FECIT ANDREAS PETRUCI ET IACOBUS TONDINI DESENIS".

      Astil formado por un nudo que se asienta sobre un cuerpo tronco piramidal invertido de seis caras. El nudo o macolla es de planta estrellada de seis puntas, dividido en dos cuerpos decrecientes en alzado: el primero compuesto por doce ventanales apuntados geminados con parte luz y rosetoncillo. Por encima de los ventanales, que están separados por contrafuertes, varios pináculos. El segundo cuerpo del nudo es hexagonal, dividido por seis ventanales apuntados adornados por tracería calada.

      Relicario: Es una caja cuadrada asentada sobre un aplique cincelado en forma de hoja. Cada una de las paredes laterales, dividida en dos partes por un contrafuerte, excepto la trasera que lo está por la cerradura del relicario. En cada parte una escena esmaltada, guarnecida en su perímetro por una hilera de lóbulos semicirculares. En el asiento superior, cuatro escenas esmaltadas y una esfera en el centro sobre la que se apoya una mano en plata dorada hecha a tamaño natural. Las escenas pertenecen a la vida y martirio de Santa Lucía.

      La caja relicario es donde se guarda la reliquia compuesta por una mano derecha completa, envuelta en dos telas datadas en el S. XVII.

  • S. Raimundo, Abad de Fitero [+]

      Arca de tipología barroca creada en el S. XVII que contiene los restos del fundador de la orden de Calatrava. Es de plata en su color con detalles en dorado. Pie de planta octogonal, escalonado en alzado en tres cuerpos decrecientes, el inferior totalmente liso, los otros dos con adornos cincelados de tipo vegetal y geométrico. Cuerpo central en forma de campana invertida de ocho caras, acicaladas por una profusa decoración vegetal en relieve de “ces” y acantos. La Cruz de Calatrava en plata dorada, enmarcada por follaje vegetal, se sitúa en las cuatro caras mayores, rematada en corona solamente en anverso y reverso. Tapa tronco piramidal adornada vegetalmente y remate superior con la Cruz de la Orden de Calatrava, esmaltada en rojo, inmersa en un marco circular perfilado por “ces”, volutas y las cabezas de dos querubines.

  • Escultura Rey San Fernando [+]

      Imagen en bulto redondo que representa al rey San Fernando (1199-1252). La estatua fue realizada por el italiano Virgilio Fanelli en 1671, después de que le fuera encargada con motivo de la canonización del rey Fernando III. Representado frontalmente, ataviado con indumentaria militar típica del S. XVII, compuesta por un manto adornado por grabados en los que se representan leones coronados, castillos y roleos; el resto de la vestimenta se completa con armadura, gregüescos, calzas, zapatos y gorguera en el cuello. Presenta la cabeza erguida, denotando altivez, barba y pelo largo, tocado por corona de plata dorada formada por un aro esférico adornado por óvalos, rombos y flores de lis. Por encima crestería de seis adornos formados por cuatro “ces” cada uno y cuatro imperiales que se reúnen en el centro. Remate en bola y apéndice oval. En la mano derecha sujeta un cetro dorado de tipo abalaustrado, acicalado con acantos y en la izquierda una espada con empuñadura dorada rematada en una cabeza de perro como símbolo de fidelidad y de alerta ante los peligros.

  • Retablo Relicario San Luis Francia [+]

      El retablo primitivo se hizo en el S.XIII, posteriormente en el XVIII, aprovechando los elementos del primero, se creó el que hoy vemos en la actualidad. Fue donado por San Luis de Francia, junto con una carta autógrafa fechada en 1248 que se guarda en el relicario con su sello de oro. De alzado rectangular, hecho en plata dorada, se compone de 28 mirillas cuadradas acristaladas, distribuidas en cuatro calles verticales por siete horizontales, cada una de ellas con una reliquia en su interior. El retablo se adorna exteriormente por apliques metálicos, piedras, aljofares, esmaltes y camafeos. En el centro una cruz, perfilada por aljofares, que contiene fragmentos del Lignum Crucis. En la parte inferior sobre un pequeño plinto, la escultura de Cristo crucificado sobre tres clavos, en una cruz de brazos rectos. El retablo está coronado por un arco de medio punto rebajado, acicalado por crestería de hojas trifoliadas. Las mirillas contiene las reliquias entre otros, de S. Cristóbal, S. Esteban, S. Laurencio, S. Alejo, S. Damián, S. Eugenio, S. Dionisio, S. Cosme, S. Félix, velo y vestido de la Virgen María, S. Luís, Santa Ana, S. Juan Bautista, S. Leonardo, S. Bonifacio, vestido y árbol en que oraba S. Francisco, S. Bartolomé, Santo Tomás Arzob. Canturiense, Santa Bárbara, Sansón Confesor y Santa Marina.

  • Esferas de los cuatro Continentes [+]

      Son cuatro esferas de plata de gran tamaño, que representan simbólicamente los cuatro Continentes conocidos en esa época, cada una con una figura femenina asentada sobre ellas. Sus dimensiones oscilan entre los 135 cm de altura y los 70 cm de anchura. Están realizadas por Lorenzo Vaccaro en 1695 y parece ser que fueron ejecutadas a raíz de un encargo D. Francisco de Benavides Dávila y Corella, virrey de Nápoles. Más tarde el Virrey las regaló a Carlos II y posteriormente pasarían a formar parte del museo catedralicio. Las cuatro figuras siguen un mismo esquema compositivo pero con diferencias sustanciales.

      Europa

      Figura femenina frontal y sedente, asentada sobre la bola del mundo que tiene grabado un mapa de Europa. La bola reposa sobre un trono de cornucopias y tres caballos tendidos sobre una basa de madera de ébano. La mujer está ataviada con manto, corona real y otros complementos cuajados de piedras preciosas; en la mano derecha sujeta un templete y con la otra señala hacia varios objetos que tiene a sus pies: tiara, coronas, paleta y pinceles, escuadra, libro y armas, que son emblemas del Pontificado, de la realeza, de las Ciencias y las Artes y del ejército.

      América

      Mujer semidesnuda representada frontalmente sobre un globo terráqueo que lleva grabado en su superficie el mapa mundi y varios animales marinos. La bola se asienta sobre acantos y tres caimanes de gesto amenazante. La figura no reposa directamente sobre la esfera sino encima de un trono de vasijas que contienen monedas y lingotes de oro que se esparcen a sus pies. Lleva el torso desnudo, viste falda corta, manto largo y diversos complementos adornados con esmeraldas engastadas. Por último, en la mano derecha sostiene una flecha y en la izquierda un arco.

      Asia

      Figura femenina asentada sobre media luna y esfera del mundo, esta última con el mapa de Asia grabado en su superficie. La bola descansa sobre tres dromedarios en actitud de reposo. Lleva un vestido típico del Continente asiático con brazaletes, gargantilla y otros complementos repletos de piedras preciosas engastadas. En una de sus manos sujeta una flecha y en la otra un incensario.

      África

      Figura femenina sentada directamente sobre un elefante con seis serpientes alrededor. La bola del mundo descansa encima de tres leones apoyados en sus patas traseras. Vestido y manto con diferentes adornos florales destacando entre los complementos un cinturón, un collar, un brazalete y una diadema en el pelo; todos con piedras preciosas engastadas. Peinado y rasgos físicos típicos del país al que pertenece. Sostiene un escorpión en una de sus manos.

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