La Sala Capitular de la Catedral Primada recupera todo su esplendor¨¨¨¨

La Sala Capitular de la Catedral Primada recupera todo su esplendor

La Sala Capitular de la Catedral Primada recupera todo su esplendor

 

En la tarde del 22 de enero, víspera de la solemnidad de San Ildefonso, el Cabildo de la Catedral de Toledo presentó la restauración efectuada en la Sala Capitular, que ha recuperado todo su esplendor original y constituye un conjunto único tanto por las pinturas de Juan de Borgoña, como por la galería de retratos de los arzobispos de Toledo, sin olvidar el artesonado mudéjar.

 

No pasó mucho tiempo para que la primera restauración de la Sala Capitular se realizase. Data de marzo del año 1586 y fue efectuada por el pintor Blas de Prado, por deterioros que existían por caída de aguas desde el piso superior, en donde se albergaba la cerería. Fue necesario adecentar la Sala por la inminente visita del rey Felipe II, en mayo del mismo año, interesado en el rescate de reliquias, entre ellas la de Santa Leocadia, patrona de Toledo.

      En los cinco siglos que han pasado desde su creación, la Sala Capitular fue restaurándose por diferentes pintores, llegando hasta las más recientes de los años 60 y 70 del siglo XX. Todas ellas iban ocultando y confundiendo las auténticas imágenes que Juan de Borgoña plasmó en sus muros entre 1508 y 1511. Llegando a nuestros días en la penumbra y opacidad, hasta no distinguir al auténtico Juan de Borgoña en las escenas dedicadas a la Virgen y el Episcopologio que recorre la Sala Capitular.

 

Fundación Endesa

 

La reciente restauración comenzó el 19 de enero de 2018, aunque unos años antes los conservadores de la Catedral ya habían preparado el proyecto, que fue aprobado por el Cabildo Catedralicio. Un proyecto que fue rápidamente comprendido por la Fundación Endesa y otras fundaciones que aportaron la financiación, por su deseo, sensibilidad y necesidad por recuperar una de las joyas del patrimonio artístico de la Catedral y, también, una de las obras más emblemáticas del primer renacimiento español.

 

Eliminación de repintes

 

Entre las numerosas operaciones de recuperación, se han señalado por su importancia, la eliminación de los numerosos repintes al óleo, capas sucesivas de cola orgánica, barnices con mezclas de aceite de linaza, diferentes estratos de mezclas de aceite y resinas, que a través de los siglos fueron ocultando el color, la perspectiva y la tridimensionalidad de las escenas.

      Es necesario destacar también la limpieza y restauración del artesonado, la consolidación de las grietas estructurales, tanto en el exterior como en su interior, la fijación de la capa pictórica, la inclusión de la climatización para la estabilidad de la Sala, la iluminación con led en estructura flotante, o la recuperación de la ventana y la filtración de la luz solar. Todos estos aspectos y datos de la restauración se han ido recopilando para la futura publicación de un libro con las conclusiones aportadas.

      El trabajo de restauración en la Sala Capitular ha estado enmarcado por la formación de un equipo multidisciplinar, compuesto por diferentes especialistas: arquitecto, arquitecto técnico, químicos, físicos, historiadores, arqueólogos, restauradores, técnicos en iluminación, técnicos en aire acondicionado, electricistas, carpinteros, ingeniería de datos y seguridad, además de otras diferentes como actuación en forja y piedra.

 

32 especialistas

 

Un equipo de 32 especialistas ha logrado el rescate de la Sala Capitular, coordinados todos ellos por el canónigo obrero mayor, don Javier Hernández de Pinto, don Juan Pedro Sánchez Gamero, canónigo responsable de Patrimonio, y los dos conservadores de la Catedral, el arquitecto-conservador, Jaime Castañón, y el conservador-restaurador, Antonio Sánchez-Barriga, que con la empresa adjudicataria, GEOCISA, han facilitado su coordinación y entendimiento.

      Pero todos estos equipos han sido por su capacidad de procedimiento los que verdaderamente han aportado muchas de las soluciones para que la conservación de la Sala Capitular continúe brillando para el futuro disfrute de esta gran obra de arte.

 

La Vida de la Virgen, la Pasión y el Juicio Final

 

Por iniciativa del Cardenal Cisneros en el siglo XVI fue creada la nueva sala capitular con dos estancias, una antesala y la sala propiamente dicha, sustituyendo a la antigua que estaba en la Capilla Mozárabe.

      Entrando en la Sala destaca el artesonado dorado y policromado, realizado por el famoso tracista Diego López de Arenas y ejecutado por Francisco Lara. Está rodeada esta sala por pinturas al óleo sobre el muro de yeso, que representan escenas de la Vida de la Virgen, separadas por columnas fingidas, pintados por Juan de Borgoña en 1508. El muro frontal ofrece tres escenas de la Pasión, mientras que el de acceso representa el Juicio Final.

              Debajo de estas pinturas se encuentra la serie de 32 retratos de los Arzobispos toledanos, pintados por Juan de Borgoña. A partir del Cardenal Tavera, lo ejecutaron insignes pintores, como Comontes, Carvajal, Tristán, Rizi, Goya o Vicente López, entre otros. La silla Arzobispal es obra de Copín de Holanda, realizada en 1509.